Voluntarios instalando protección forestalLas vías pecuarias son caminos que, desde hace siglos, se han dedicado al tránsito ganadero para aprovechar los pastos en las dehesas de verano o de invierno. Facilitan el desplazamiento de la fauna y la propagación de la flora, por lo que se las considera corredores ecológicos.

Con la colaboración de empresas y particulares y la autorización de la Comunidad de Madrid, Reforesta trabaja actualmente en en ocho vías pecuarias: la Vereda de Entretérminos, en el Boalo; la Colada de Manzanares a El Boalo, en Manzanares el Real; la Cañada Real Galiana, en Meco; la Colada de La Fresnera, en San Agustín de Guadalix; la Cañada Real Segoviana y el Cordel de Prado Moñigal, en Soto del Real; la Vereda de las Tapias de Viñuelas y El Pardo, en Tres Cantos,  y el Cordel de Las Asperillas, en Villamanrique de Tajo y Villarejo de Salvanés.

Mojón vía pecuaria y plantonesEn todas ellas se han plantado y/o sembrado árboles e instalado protecciones para evitar que el ganado coma los brotes. En algunas también se han creado charcas para anfibios y refugios para pequeños vertebrados (Cordel de Prado Moñigal ,La Fresnera, y Real Segoviana). Los árboles reciben un mínimo de seis riegos en los dos veranos siguientes a la plantación (cuatro el primer verano y dos el segundo).

Mención especial merece la colaboración que, desde 2014, mantienen  Reforesta y la Fundación Repsol, para la mejora ambiental de la Cañada Real Segoviana y del Cordel de Prado Moñigal, a su paso por el municipio madrileño de Soto del Real.

Las actuaciones, que están siendo ejecutadas por voluntarios de Repsol, son de dos tipos:

  • Mejora de la cubierta vegetal de las lindes de la Cañada.  Voluntarios Repsol han plantado arces de Montpellier, boneteros, espinos cervales, manzanos y otras especies autóctonas en torno a las charcas y, también, a lo largo de los muros de piedra, para facilitar el desarrollo de setos vivos y de bosquetes. Una parte de los árboles se ha protegido del diente del ganado mediante cerramientos de malla ganadera. Con estas plantaciones se ha reforzado la diversidad de especies. Al aumentar la disponibilidad de alimento y de lugares de refugio, los nuevos árboles favorecerán a la fauna. Además, a partir de sus semillas crecerán más árboles.
  • Mejora del hábitat de diversas especies. Se ha favorecido a los anfibios mediante la creación de dos charcas y la realización de trabajos de mantenimiento de otras ya existentes.  Su perímetro se ha cerrado con malla ganadera. La existencia de una red de pequeñas zonas húmedas es esencial para la reproducción de los anfibios, que son el grupo de vertebrados más amenazado a escala planetaria. Se ha constatado la presencia de ocho de las nueve especies de anfibios potencialmente presentes en esta parte de la Comunidad de Madrid. Las charcas benefician también a otras especies ligadas al medio acuático. Otras actuaciones realizadas han tenido como objetivo favorecer a invertebrados como algunas especies de mariposas amenazadas o como el ciervo volante.

Los trabajos en la cañada continuarán durante  2017, gracias a la colaboración del Voluntariado Repsol.

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