Durante miles de años, la acción humana ha transformado la Sierra de Guadarrama. Aunque hoy día es un espacio de alto valor ecológico, como lo prueba que parte de su territorio haya sido declarado Parque Nacional, todavía se puede hacer mucho para mejorar y preservar sus bosques y ecosistemas.

Durante miles de años el pastoreo, el carboneo y la tala, permitieron a  muchas generaciones  disponer de espacio y pastos para su ganado y de madera para construir, cocinar y calentarse.

A principios del siglo pasado algunas de sus montañas, que habían perdido su arbolado, vieron como éste volvía a extenderse, gracias al progresivo abandono de esas prácticas y a las campañas de repoblación que se emprendieron en aquellas décadas.

En la actualidad, una parte de la Sierra de Guadarrama  ha sido declarada Parque Nacional y la Cuenca Alta del Manzaneras pertenece a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO.

Desde 2009 a 2014 hemos plantado en diversos parajes de la Sierra más de 9.000 árboles gracias al apoyo de cientos de voluntarios, de diversas empresas y de la Comunidad de Madrid, que aporta los terrenos. Estos árboles cumplen un doble objetivo:

  • Regenerar la vegetación autóctona en áreas desarboladas, como La Pedriza.
  • Aumentar la diversidad de especies en los pinares plantando encinas, endrinos, enebros, escaramujos, madroños, majuelos, manzanos silvestres, robles y otras especies, que contribuyen a robustecer la salud del bosque y ofrecen refugio y alimento para la fauna.

Queremos llamar la atención sobre el enorme reto que supone alcanzar nuestros objetivos. Trabajamos en zonas en las que gran parte de los terrenos tienen un suelo pobre y a las que no se puede acceder con vehículos. Por tanto, la plantación y las tareas de mantenimiento, como el riego, exigen un notable esfuerzo adicional.

Compartimos con nuestros colaboradores habituales buenas dosis de constancia y paciencia, tan necesarias para alcanzar el éxito en esas circunstancias. Pero, sobre todo, nos reconforta trabajar para recuperar los bosques, mejorando la belleza y salud de estos parajes; por nosotros, y por las generaciones futuras.

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