
Madridejos (Toledo), noviembre 2020.
«Planta un árbol, siembra oxígeno». Bajo este lema se han unido la Asociación Reforesta y la farmacéutica Novartis para poner freno a la desertificación. Tres mil árboles de dos especies autóctonas (encina y pino piñonero) mejorarán y recuperarán la vegetación de cerca de seis hectáreas de la Sierra de Valdehierro, a poco más de 15 kilómetros de Madridejos (Toledo).
Estas especies de árboles darán alimento y refugio a la fauna autóctona. La Asociación Reforesta se encargará del mantenimiento y supervisión del proyecto. Además de la plantación, ha construido un cercado para proteger a los árboles frente a la depredación de la fauna silvestre de la zona.
Por su parte, Novartis ha contribuido con una dotación económica de 59.000 euros para hacer posible el proyecto (diagnóstico y planificación, así como intervención, mantenimiento y evaluación durante los tres primeros años) y brindar apoyo a iniciativas de educación ambiental y conservación de la naturaleza en la zona. Mediante esta iniciativa, la compañía apoya a Reforesta en la recuperación de los bosques y en la lucha contra la desertificación, contribuyendo así a dos ODS claves para proteger la salud de planeta: ODS 13 (Acción por el clima) y ODS 15 (Vida de los ecosistemas terrestres).
Para conseguir este objetivo, han contado con la imprescindible colaboración del Ayuntamiento de Madridejos, que ha cedido el terreno y contribuirá a la supervivencia de los árboles durante las próximas décadas, lo cual es indispensable para garantizar la absorción de CO2 prevista. Cuenta también con el apoyo de la Fundación Global Nature, ONG conservacionista con importante implantación en Castilla La-Mancha, que presta apoyo técnico y logístico al proyecto.
Cobertura boscosa por debajo de la media
Toledo es la provincia menos arbolada de Castilla-La Mancha, con una cobertura boscosa del 24%, por debajo de la media de España (37%). De ahí la importancia de aumentar la superficie de bosques autóctonos para -entre otros beneficios – aumentar la biodiversidad, la estabilidad de los recursos hídricos y la resiliencia del territorio ante el cambio climático.
Además, a través de proyectos como “Planta un árbol, siembra oxígeno”, Novartis busca compensar las emisiones de CO2 generadas por una de sus líneas de actividad y reducir su huella de carbono para devolver más a la sociedad. La compañía se ha marcado una serie de metas sostenibles en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, entre ellos, lograr la neutralidad en emisiones de carbono en sus operaciones para 2025, así como reducirlas en un 50% si se considera toda la cadena de producción y distribución para 2030.