De enero a diciembre, 2019 nos dio margen para plantar miles de árboles, protegerlos con cercados, regarlos, compartir nuestro trabajo y conocimiento con miles de voluntarios, colaborar con varias empresas e instituciones por la protección del medio ambiente, cuidar nuestras charcas para anfibios…
Todo lo que está en nuestras manos para luchar así contra la desertificación, mitigar las emisiones de CO2 y combatir el cambio climático.
2019 ha sido uno de los años más calurosos de la historia. Quizás por eso, porque la evidencia nos está haciendo despertar y nos estamos dando cuenta de que nuestro planeta necesita ayuda urgente, también ha sido un año de gran trabajo para Reforesta con la ayuda de miles de voluntarios y empresas.
Detrás de Reforesta hay mucho más trabajo que plantar árboles. Los regamos, los protegemos y, a nuestra manera, les damos mimo para que salgan adelante. Luchar contra la sequía, las altas temperaturas y los animales que quieren comerse sus tiernas hojas es todo un reto durante los primeros años de vida de un árbol.
Esta temporada otoño – invierno hemos plantado 3.639 árboles y arbustos de 39 especies autóctonas gracias a la colaboración de voluntarios, participantes en nuestra campaña Regala un Árbol, empresas y algunas administraciones públicas.