Reforestar en la «zona cero» de la desertificación

Reforestar con voluntarios en Villamanrique de Tajo

Plantamos árboles para luchar contra la desertificación con voluntarios y nuestras propias cuadrillas. Son los suelos más amenazados donde centramos nuestra labor, es allí donde hay que reforestar y recuperar la biodiversidad con más urgencia.

Villamanrique de Tajo, en el sureste de Madrid, es uno de esos lugares que piden a gritos ser reforestados. Por allí discurre la vía pecuaria Cordel de la Asperilla, donde llevamos un tiempo trabajando para restaurar su funcionalidad ecológica con el apoyo de voluntarios.

Uno de los objetivos es recuperar la cubierta vegetal de las lindes de esta vía pecuaria con especies autóctonas. ¿Cómo? Sembrando 5.000 semillas y plantando 1.000 arbustos y árboles de especies autóctonas. Para ello contamos con el apoyo de Fundación Montemadrid y Bankia, que han hecho posible este interesante proyecto.

Miguel Ángel Ortega, fundador de Reforesta, explica el proyecto a los voluntarios al inicio de la jornada de reforestación.

Distintas técnicas de sembrado

Dado que el suelo se encuentra muy deteriorado, estamos probando distintos métodos: siembra directa, dispersión de nendo dango en pequeñas zonas y siembra directa dentro de cercados perimetrales para impedir que los animales de la zona se coman nuestras semillas. En definitiva, queremos encontrar la técnica que mejor funciona en un lugar amenazado por la desertificación como éste para poder replicarlo más adelante, aquí y en otros sitios similares.

Los mil ejemplares plantados pertenecen a especies autóctonas como encina, coscoja, sabina, espino negro, salado, retama de bolas, taray y pítano. Todos ellos cuentan con su protector para evitar que se los coman los animales.

Número de ejemplares plantados de cada especie. En total, 1.000 arbustos y árboles autóctonos.

Cercados para semillas

También hemos dispersado 1.950 bellotas en siembra directa, 700 nendo dango de salado, retama o espino negro con coscoja o encina y cayena como repelente y otras 500 con un protector experimental.

Y, como en todas nuestras reforestaciones, haremos una labor de mantenimiento que incluye riegos estivales, acolchado de alcorques y censos.

Nendo dango, uno de los sistemas de siembra que estamos probando en el lugar.

La imprescindible labor de los voluntarios

No solo se trata de plantar. Con este proyecto también queremos sensibilizar sobre el cuidado del medio ambiente y promocionar el voluntariado ambiental. De ahí que hayamos organizado jornadas con voluntarios en esta vía pecuaria Cordel de las Asperillas, una de las actividades más gratificantes que hacemos en Reforesta.

Os dejamos a continuación algunas imágenes de la última jornada que hicimos allí con socios y voluntarios.

Éste es el aspecto que presentaba la vía pecuaria Cordel de la Asperilla antes del inicio de los trabajos con voluntarios.
Dentro de cada protector dentro se encuentra un arbol.
Con estos trabajos se pretende recuperar la biodiversidad perdida en las lindes de esta vía pecuaria.
Esta voluntaria coloca un protector a su árbol para protegerlo de los animales herbívoros de la zona.
Uno de los cercados que hemos instalado en Villamanrique de Tajo para que los animales herbívoros no se coman las semillas sembradas.
Tres voluntarios atienden a las explicaciones de una de las monitoras de Reforesta.

Con la colabotación de:

6 Comentarios

  • Maite

    21 marzo 2021 13:13

    Qué gran labor! Deseando ver brotar todo lo que habéis plantado! Gracias por vuestra labor, de verdad

  • ANGEL

    22 marzo 2021 17:56

    Fenomenal como siempre…qué pena que por las restricciones de movilidad no pude estar allí. Para la próxima!

  • Margaritas Herance

    25 abril 2021 15:57

    Buenas tardes,
    Soy una enamorado de los árboles, no conocia su suciedad, estoy leyendo artículos suyo y estoy entusiasmada con las jornadas que veo que organizan.
    Vivo en la provincia de Guadalajara cerca de Estremera , Madrid.
    Estoy recogiendo las latas de aluminio que encuentro en el campo y por las calles, para venderlas en una chatarrería y ese dinero dedicarlo para comprar árboles, posiblemente sea una utopía.
    Espero seguir en contacto con ustedes y participar en alguna de sus jornadas
    Un saludo

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